Una pipeta es un tubo usado en los laboratorios para transvasar pequeñas cantidades de líquido de un lugar a otro. Hay varios tipos de pipeta, cada una ideal para un tipo de trabajo. 

Inicialmente se fabricaban en vidrio pero hoy en día existen muchas opciones diferentes de pipetas de laboratorio que facilitan el trabajo. 

Pipetas Manuales

Aquí están los diferentes tipos de pipeta manuales, y más abajo están las pipetas más modernas. 

Otros tipo de pipetas para laboratorio

Marcas

Accesorios para pipetas

La mejor definición de pipeta es la de un instrumento usado en los laboratorios  que nos permite medir la alícuota de un líquido con la mayor precisión.

El significado de pipeta viene del sufijo diminutivo -eta, sobre la palabra «pipa», del latín pipia, que significa «flauta».

Una pipeta de laboratorio facilita la transferencia de un volumen de líquido de un recipiente a otro de forma exacta. Este volumen no suele ser mayor de mayor de 20 ml.

La pipeta clásica es es la pipeta de uso manual, de vidrio o plástico, con marcas de graduación que nos permiten medir pequeños volúmenes. 

Dentro de cada tipo de pipeta para laboratorio que se muestra más arriba, puedes ver los diferentes modelos que existen de cada una, como por ejemplo los tipos de tubos capilares diferentes que hay dentro de las pipetas capilares, o los tipos de micropipetas…

Pipetas de laboratorio

Aunque la pipeta química suele ser un instrumento con mucha precisión, siempre hay un margen de error, y este depende de la capacidad de la pipeta. A mayor volumen pueda transferir la pipeta, mayor será el margen de error. En esta tabla podemos ver el límite de error según la capacidad de la pipeta:

pipeta química

Este error representa la diferencia entre el volumen que se estima y el volumen real. Este es un instrumento que permite prever el error, y de esta manera se puede compensar si fuera necesario gracias a su constancia en valor absoluto.

Uso de las pipetas

La pipeta manual es un instrumento de vidrio o plástico, con forma de tubo, usado en los laboratorios  que nos permite medir la alícuota de un líquido con la mucha precisión.

Las pipetas manuales pueden ser pipetas aforadas (volumétricas) o pipetas graduadas. Con las aforadas se puede medir solo un volumen, mientras que con las pipetas graduadas se pueden medir varios volúmenes.

La pipeta de laboratorio se suele utilizar junto con una propipeta, un instrumento que ayudará a la succión del líquido.

Lo primero, para poder usar la pipeta, debe de estar limpio. Además, es un instrumento que no debe ser sometido a cambios bruscos ni a altas temperaturas.

Para su correcto uso:

1º. Introducir la punta de la pipeta (la parte cónica) en el líquido a transferir

2º. Colocar una propipeta o una perita en la otra punta de la pipeta. Con ella, aspiramos el líquido

3º. Graduar con la propipeta o sacar la perita y colocar el dedo para evitar que el líquido salga

4º Disminuir despacio la presión del dedo para que el líquido empiece a descender, presionando de nuevo cuando el menisco del líquido llegue a cero

5º Trasladar la pipeta al recipiente al que se quiere transferir

6º Disminuir de nuevo la presión del dedo hasta llegar al volumen deseado (si son pipetas graduadas, sacar el dedo completamente para que caiga todo el líquido)

En este vídeo se entiende mucho más fácil como es el uso de las pipetas para laboratorio.

Cuidados de la pipeta

Para tener un buen cuidado de la pipeta hay que limpiar la pipeta tras cada uso:

  • Introducir agua destilada en la pipeta e inclinarla, y asegurarse que el agua entre en contacto la toda la superficie interior de la pipeta
  • Repetir este proceso dos veces
  • Enjuagar la pipeta con agua destilada para acabar su limpieza

Para el uso de estas pipetas es necesaria la ayuda de una propipeta o pera de seguridad que nos ayude a la succión del líquido o un émbolo.

Características de las pipetas manuales

Las pipetas manuales son un buen instrumento de laboratorio si se va a pipetear de manera ocasional o con volúmenes pequeños. Un ejemplo puede ser para la preparación de un experimento.

Estas pipetas ofrecen una usabilidad instantánea para trabajos sencillos. Pero si se trata de un trabajo que conlleva mucho uso de la pipeta o muchas repeticiones, se recomienda el uso de una pipeta automática para evitar cansancio o errores en el ajuste del volumen. Y es que estas nos aseguran un menor margen de error que las manuales.

Otra diferencia de las pipetas manuales con el resto es el precio, y es que estas son mucho más baratas que las pipetas electrónicas.

La pipeta manual es ideal para quienes pipetean sólo ocasionalmente o en volúmenes pequeños, en actividades como la preparación de un experimento. Estas herramientas ofrecen usabilidad instantánea si se aplican para trabajos sencillos, pero requiere que se hagan descansos si se trabajan grandes volúmenes, algo que elimina el uso de pipetas electrónicas.

Realizar un buen uso de las pipetas es fácil si se sabe cómo hacerlo. El uso de la pipeta depende del tipo de esta, ya que no se hará igual con una pipeta manual que con una automática.

De la misma manera, dentro de estas la hay diferentes modelos en los que la manera que se mide el volumen también puede ser diferente. Por ello, para saber el uso correcto de una pipeta en concreto, entra en el menú de arriba en la pipeta que te interesa y verás como es su uso.

Pero el funcionamiento en general de las pipetas es la succión del líquido hasta el volumen deseado y una vez retenido en la pipeta se transfiere a otro recipiente para soltarlo en él.

Las pipetas son instrumentos delicados, y además de un buen uso, hay que tener una buena limpieza, y en algunos casos, necesitarán también calibración cada cierto tiempo. Pero esto ha de hacerlo un profesional que se dedique a ello para evitar problemas en la pipeta.